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Chang Hu: Canción de mujer
¡Si pudiera
detener las ruedas de su coche,
atar las patas del caballo,
borrar todos los caminos
que lo alejan de mi corazón!
Antonio Cisneros
CUATRO BOLEROS MAROQUEROS
1
Con las últimas lluvias te largaste
y entonces yo creí
que para la casa más aburrida del suburbio
no habrían primaveras
ni otoños ni inviernos ni veranos.
Pero no.
Las estaciones se cumplieron
como estaban previstas en cualquier almanaque.
Y la dueña de la casa y el cartero
no me volvieron a preguntar
por ti.
2
Para olvidarme de ti y no mirarte
miro el viaje de las moscas por el aire.
Gran Estilo
Gran Velocidad
Gran Altura.
3
Para olvidarte me agarro al primer
tren y salgo al campo
Imposible
Y es que tu ausencia
tiene algo de Flora de Fauna de Pic Nic.
4
No me aumentaron el sueldo por tu ausencia
sin embargo
el frasco de Nescafé me dura el doble
el triple las hojas de afeitar.
(Del libro Cómo higuera en un campo de golf)
Antonio Alfonso Cisneros Campoy , (Lima, Perú en 1942- )
Joaquín Sabina
PUNTOS SUSPENSIVOS
Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.
Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole del dueño.
Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.
Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos.
Del libro “Ciento volando de catorze”
Almudena Guzmán
Esto va a venirse abajo
de un momento a otro
y usted lo sabe:
El amor ya no es un templo griego
sino algo parecido a un desastre de líneas
oblicuas que aprisionan todo intento de lluvia.
Y es gris. Tan gris como esta perspectiva de furias
que se nos viene encima.
ALMUDENA GUZMÁN (Madrid, 1964 - )
Almudena Guzmán II
Esto va a venirse abajo
de un momento a otro
y usted lo sabe:
El amor ya no es un templo griego
sino algo parecido a un desastre de líneas
oblicuas que aprisionan todo intento de lluvia.
Y es gris. Tan gris como esta perspectiva de furias que se nos viene encima.
